NADA CAMBIA SI TU NO CAMBIAS

Érase una vez dos madrileñas muy especiales, Mónica y María, apasionadas por la psicología que querían arreglar el mundo, que sentían la necesidad de ayudar a los demás y cuyos caminos de forma mágica y por fortuna se entrelazaron mientras desempeñaban su labor profesional en una Fundación de ayuda a niños y familias.

A partir de ese momento, y habiéndose percatado de que tenían una muy buena conexión entre ambas, idearon un proyecto de futuro: un deseo, su deseo, que no sólo les serviría para llevar bienestar a las vidas de las personas que lo necesitaran, sino que además sería la materialización de un sueño; así que se pusieron manos a la obra y decidieron llevarlo a buen puerto; a pesar de las dificultades y los obstáculos que se encontraron en el camino, no perdieron la ilusión.

Hoy podemos deciros que ese sueño se ha cumplido y tiene un nombre: MOMA.

Tal vez nuestras protagonistas no acaben comiendo perdices, pero de lo que sí estamos muy muy seguros es de que sí se sienten afortunadas.